Aquí yace un poeta, escribirán mis cenizas,
un poeta atormentado por sus sueños hechos trizas.
Desliza cada lágrima por páramos en que pasabas.
Cerca de 7000 pesadillas, quedan más...
Recordando dulces noches con fresco sabor a campo,
escribiéndole al futuro lo que acompañará al tiempo.
Pregúntame: Cosmopolita, ¿dónde acaban tus pecados?
No seré Don Nadie, seré Don Todo Ninguneado,
responderé...
¿Por qué si odio al humano a mí me toca ser humano?
esa es mi maldición vertida en paños de recuerdos,
elegí cómo vivir y no elegí vivir la vida,
no lo entiendo y entre tanto delirio rancio me pierdo.
Despedirme para siempre sería acto de egoísmo,
solo yo disfrutaría de oir de lejos el infierno,
por tanto sigo caminando aún con ceño fruncido,
busco dias soleados y entre tinta paso inviernos.
esa es mi maldición vertida en paños de recuerdos,
elegí cómo vivir y no elegí vivir la vida,
no lo entiendo y entre tanto delirio rancio me pierdo.
Despedirme para siempre sería acto de egoísmo,
solo yo disfrutaría de oir de lejos el infierno,
por tanto sigo caminando aún con ceño fruncido,
busco dias soleados y entre tinta paso inviernos.
La vida es un pañuelo bañado en sangre,
debo hostias a un puñado y perdones a mi madre,
compadres... ya no se ni lo que quiero.
Muero cada día y nadie viene a mi entierro.
¿Que no soy un Adonis? Ya lo sé, y tu eres mi Venus.
Apareces en mis sueños pa luego echarte de menos.
Todo vuelve... y no se que entender,
si un lo siento significa un te volveré a joder.
debo hostias a un puñado y perdones a mi madre,
compadres... ya no se ni lo que quiero.
Muero cada día y nadie viene a mi entierro.
¿Que no soy un Adonis? Ya lo sé, y tu eres mi Venus.
Apareces en mis sueños pa luego echarte de menos.
Todo vuelve... y no se que entender,
si un lo siento significa un te volveré a joder.
Maldita angustia, maldita sinfonía,
que adormece mi cabeza cada vez que empieza el día.
Con un llanto sin sentido que me recorre por dentro,
al pensar que mañana a lo mejor no te encuentro.
Me palpita el corazón a velocidad de pájaro
y el ave se sorprende alumbrada por mi faro.
Maldito miedo, maldita melancolía,
que adormece mi cabeza cada vez que empieza el día.
que adormece mi cabeza cada vez que empieza el día.
Con un llanto sin sentido que me recorre por dentro,
al pensar que mañana a lo mejor no te encuentro.
Me palpita el corazón a velocidad de pájaro
y el ave se sorprende alumbrada por mi faro.
Maldito miedo, maldita melancolía,
que adormece mi cabeza cada vez que empieza el día.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)